Pequeños pasos para cambiar al mundo.

Últimamente he leído mucha información acerca de cambios en el estilo de vida para llegar a tener una vida que genere menos residuos, si el famoso “zero waste” me he animado a hacer algunos cambios en mi vida, que en realidad ya estaba haciendo paulatinamente y casi sin darme cuenta.
Así que ahora escribiré un poco sobre esto, pequeños cambios que podemos hacer, que no cuestan mucho trabajo, solo algo de planeación y conciencia, que generan grandes cambios tanto en nuestra forma de ver el mundo como en conservarlo ya que es nuestro hogar.

1.- Usar Bolsas Reusables (ecológicas, de tela)
Creo que este es un paso tan sencillo, pero que siempre pasamos por alto, hace tiempo un día que estaba limpiando y acomodando un poco la cocina, me puse a acomodar y reacomodar todo, fue ahí cuando me di cuenta que tenía en casa unas 200 bolsas plásticas! Quedé sorprendida al darme cuenta que entre dos personas desperdiciamos tantos recursos, que esas bolsas van directo a la basura, que son un exceso, que son innecesarias, que estorban y ocupan espacio. Entonces me decidí a llevar en mi bolsa siempre conmigo una bolsita de tela reutilizable, siempre. Y me ha servido para tantas cosas, en tantas ocasiones, que solo me arrepiento de no haberlo hecho antes.

2.- Dejar de usar productos desechables (tanto como sea posible)
Y es que los desechables nos rodean, y a todo el mundo le parece normal, tomar un café al paso y usar un vaso desechable que va directo a la basura, que solo fue utilizado por 15-20 minutos? No es razonable ni lógico. Preferir sitios en donde permitan llevar tu propio mug o termo y lo rellenen. (ya me he acostumbrado a que me miren raro.) Llevar contigo un termo es suficiente para evitarlo y claro llevar una botella para tomar agua y evitar las bebidas embotelladas.

3.- Fabricar productos de cuidado personal en casa (o intentarlo al menos)
Me he leído un millón de recetas (mas o menos) para hacer de todo en casa, he hecho un par de cosas apenas pero planea experimentar lo más que pueda. Y es que algunas cosas son tan sencillas de hacer que es ridículo gastar tanto dinero en comprar marcas comerciales, que por supuesto son caras y vienen llenas de químicos que no tenemos idea que son, encima que generan tantos desechos por los envases, empaques,etc.

4.- Consumir alimentos más frescos y menos empaquetados
Ya tenía un tiempo comprando alimentos cada semana en el mercado cerca de casa, en lugar del super al darme cuenta de la exorbitante diferencia de precios y la diferencia en la calidad de las cosas, pero no había tomado en cuenta que ahí también se usan empaques innecesarios, así que ahora llevo siempre las bolsas y pido que no me empaquen de más las cosas (y es que nunca he entendido porque meten una bolsa dentro de otra bolsa) tratar de comprar lo que sea posible a granel y en los locales con gente trabajadora, amable, que al salir te dejan con buen sabor de boca por así decirlo. No le estoy dando mi dinero a una gran corporación, sino ayudando a una familia a subsistir y eso es bonito.

5.- Aprovechar las cosas en su máxima expresión (reusar siempre que sea posible)
En casa he guardado los envases de vidrio de distintos productos, reusandolos para poner en ellos los alimentos comprados a granel (y se ven divinos) así se reusan los envases y no son basura. Hace poco leí por ahí que “nada es desperdicio hasta que lo desperdicias” y es demasiado real! Pero no nos damos cuenta, nos suele dar lo mismo. La gente usa indiscriminadamente recursos como si fuesen nada y eso siempre me ha desesperado un poco. En la oficina trato de usar todas las hojas hasta que ya no hay espacio en donde escribir, usarlas de ambos lados, imprimir solo cuando sea necesario y siempre por ambos lados. No tirar las cosas solo por tirarlas, sino aprovecharlas al máximo.

Bueno creo que podría escribir eternamente sobre el tema, pero no es el punto por ahora solo quería hacer un pequeño resumen que espero sirva para aterrizar un poco y animar a quienes se preocupan por el medio ambiente pero no deciden por donde empezar, no importa por donde, lo importante es empezar, generar esos pequeños cambios y hacerlos parte de el día a día (y si en el camino se puede contagiar a más personas pues que mejor)